Una semana para encontrarnos con toda la gama de emociones, sin clasificarlas como «buenas» o «malas». El taller comienza con una pregunta poderosa: ¿cómo soportamos lo insoportable, cuando el mundo, la pérdida o el dolor nos afectan? La respuesta está en atreverse a sentir plenamente: miedo, ira, tristeza, alegría… como energía en movimiento. Con la Medicina del Movimiento®, cada emoción se explora como una «cámara del corazón», vinculada a elementos, gestos, formas y expresiones. El trabajo se convierte en alquímico: transformando estas fuerzas emocionales en cualidades que sostienen la vida, ampliando la inteligencia emocional y acercándonos al centro de la compasión, donde el «sabio anciano del corazón» puede dar suave testimonio de todo lo que se cruza.
